En el coworking se promueven valores de colaboración, comunidad, creatividad, talento y networking.

La mejor manera de ver si de verdad el coworking está hecho para ti es probar. Dado que se trata de una nueva forma de trabajo, hay que experimentarla. La mayoría de las dudas y preguntas que surgen antes de comenzar a utilizar un espacio de coworking se resuelven solas una vez que estás allí. Y si así no fuera, siempre es más fácil plantearlas en persona y, de paso, ver si hay feeling con los otros coworkers y con los gestores del espacio.

 

 

Networking

Aumentar la red de contactos con la finalidad de crear redes de contactos  de confianza , que puedan derivar en nuevos proyectos o en la mejora de aquellos en los que ya se está trabajando.


Colaboración

Posibilidad de colaborar con otros profesionales, donde el espacio de Coworking  es el hábitat  de esa comunidad de apoyo y colaboración en constante evolución. En un entorno de verdadero coworking se crea una comunidad de trabajadores independientes con distintos perfiles profesionales, que trabajando en un mismo espacio aprenden unos de otros y pueden desarrollar conjuntamente proyectos.


Flexibilidad

Tener mayor flexibilidad de horario y mayor movilidad. En paralelo aumenta la productividad y una mayor facilidad para “hacer foco” en lo que realmente importa en el trabajo diario.